ALTANERIA

CRISTIANOS MAL ASESORADOS

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TEMA: CRISTIANOS MAL ASESORADOS

TEXTO: JEREMIAS 48:29-30

INTRODUCCION

Hoy en día hay una profesión o una especialización que ha tomado mucho auge, y es el de ser asesor, hay asesores de todo tipo: de imagen, de mercadeo, de política, de finanzas, etc.

Un asesor es directamente un consejero, alguien que aconseja a una persona o a una institución sobre cómo se deben hacer las cosas.

Hay asesores muy buenos que llevan a las personas al éxito, como vemos el caso del asesor deportivo y coach del famoso tenista Rafael Nadal, que es su tío Toni Nadal, que ha sido su entrenador y asesor personal desde que Rafael Nadal tenía trece años y lo ha llevado al éxito ganando muchos torneos, hoy en día debido a ese éxito es también asesor de empresas.

Lastimosamente esta mañana vamos a reflexionar sobre los cristianos que están siendo mal asesorados o mal aconsejados, ¿por quienes? Por sus mismas malas actitudes, tal como fue el caso de Moab, los Moabitas eran un pueblo pariente de los judíos pues eran descendientes de Lot primo de Abraham, pero ellos tenían actitudes que de nada les aprovechaban, como lo vemos en el vs 30

Moab al igual que muchos cristianos tenía cinco malos asesores que no les traía nada de provecho a su vida: Soberbia, arrogancia, orgullo, altivez y altanería de corazón.

Y tenemos que darnos cuenta que lo más duro fue que esas actitudes llevo al pueblo de Moab a sufrir el juicio de Dios (vs 42-44)

Nosotros tenemos que reconocer que nuestras malas actitudes pueden traer también a nuestra vida malas consecuencias y por eso el mensaje de esta mañana es muy importante para nuestra vida, para ya no seguir siendo mal asesorados por satanás por medio de esas malas actitudes que tenía Moab.

Veamos en que consiste cada uno de esos malos consejeros o malos asesores que muchos cristianos tenemos en nuestra vida:

  1. SOMOS MAL ASESORADOS POR NUESTRA SOBERBIA (ABDIAS 1:3)

 

  • La soberbia nos hace confiar en nosotros mismos, y no en Dios

 

  • Empezamos a creer que somos encargados de nuestras vidas, que tenemos la habilidad de vivir exitosamente sin la ayuda de Dios o sin la ayuda de nadie, nos creemos autosuficientes.

 

  • Satanas por medio de la soberbia nos mal aconseja haciéndonos creer que no necesitamos consejos de nadie, que nadie tiene porque meterse en nuestra vida y que siempre nosotros tenemos la razón, por eso no podemos cambiar, por eso no podemos dejar de vivir en el error.

 

  • El problema más grande de la soberbia es que siempre trae quebrantamiento a nuestra vida (Abdías 2:4 / Proverbios 16:18)

 

  1. SOMOS MAL ASESORADOS POR NUESTRA ARROGANCIA (JEREMIAS 46:19)

 

  • La arrogancia es sentirse superior a los demás, y ese es el engaño, pues para Dios todos somos iguales y valemos igual (Job 34:19)

 

  • El diablo usa nuestra arrogancia para mal asesorarnos haciéndonos creer que nosotros no merecemos pasar por las situaciones que estamos viviendo, que Dios es injusto con nosotros y no puede tratarnos así, que nosotros no merecemos lo que estamos viviendo porque somos buenos, porque tenemos una profesión, porque tenemos dinero, porque tengo tantos años de ministerio, etc

 

  • La palabra de Dios nos enseña que los momentos de tribulación no son extraños en la vida de los cristianos (1 Pedro 4:12-13)

 

  • En la iglesia la arrogancia de nuestra vida satanás la utiliza para resentirnos, para hacernos sentir molestos, porque no nos tomaron en cuenta, porque no nos visitaron, porque no nos saludaron, porque no me dieron la silla donde me quería sentar, porque el pastor no me permitió hacer o realizar la idea que yo tenía, etc

 

  • La palabra de Dios nos enseña que la arrogancia en la iglesia es señal de inmadurez espiritual (1 Corintios 3:3)

 

  • SOMOS MAL ASESORADOS POR NUESTRO ORGULLO (PROVERBIOS 21:4)

 

  • El orgullo es darnos el crédito a nosotros mismos por algo que Dios ha hecho.

 

  • El orgullo toma la gloria que solo le corresponde a Dios y nos la da a nosotros mismos. El orgullo es en esencia una auto-adoración.

 

  • Somos mal asesorados por el orgullo porque no reconocemos a Dios en nuestros triunfos y logros, sino que nos glorificamos a nosotros mismos, nos adoramos a nosotros mismos por nuestra habilidad o inteligencia.

 

  • Por el orgullo que nos asesora mal muchas veces Dios tiene que permitir que pasen situaciones en nuestra vida para recordarnos que no somos dioses sino hombres mortales y débiles (Salmo 49:4)

 

  • La gloria solo debe ser para el Señor (Salmo 115:1) lo que somos, lo que tenemos, lo que hemos alcanzado, TODO SE LO DEBEMOS A NUESTRO DIOS.

 

  1. SOMOS MAL ASESORADOS POR NUESTRA ALTIVEZ Y ALTANERIA DE CORAZÓN (PROVERBIOS 16:5)

 

  • La altanería significa un sentimiento de superioridad frente a los demás que provoca un trato distante o despreciativo hacia las personas.

 

  • Somos mal asesorados por satanás por medio de la altanería y la altivez para no relacionarnos con todas las personas, para menospreciar al humilde y al pobre.

 

  • En la iglesia la altivez y la altanería de corazón se manifiesta en las personas que solo se relacionan con cierto grupo de personas, con las que sienten afinidad por su nivel económico y social o por su nivel académico y vemos de menos a otras personas.

 

  • Esa altanería no está en nuestra boca sino en nuestro corazón, aunque no salgan palabras de nuestra boca en nuestro corazón menospreciamos a las personas.

 

  • En la palabra de Dios vemos que todo aquel que mire menospreciativamente a alguien de esa misma manera lo vera a el nuestro Dios (Salmo 138:6)

 

  • La palabra de Dios nos manda a relacionarnos con todos y mas aun en la iglesia del Señor (Romanos 12:16)

 

 

 

SE TE SALIO LO EGIPCIO

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TEMA: SE TE SALIO LO EGIPCIO

TEXTO: HECHOS 7:20-24

INTRODUCCION

Muy poco sabemos de la vida de Moisés en Egipto pero Esteban antes de morir nos dio un luz de lo que los judíos sabían de la vida su vida antes de convertirse en su libertador.

Los versículos nos dicen que Moisés fue criado como un nieto de faraón rey de Egipto, que fue educado en toda la sabiduría de Egipto y que era poderoso, tanto en palabras como en obras.

Nos dice que Moisés quería ser el vengador de sus hermanos, quería liberar a su pueblo con sus propias manos, pero este no era el plan de Dios para su vida.

El Moisés de Egipto no le servía a Dios, el Moisés poderoso de Egipto no era útil para Dios, ese Moisés arrogante que quería ser reconocido como el libertador no era el que Dios quería utilizar.

Dios utilizaría al Moisés pastor de ovejas, al Moisés humilde o mejor dicho humillado, menospreciado, a ese Moisés quería usar el Señor (vs 35) ese Moisés fue el que fue llamado por Dios en el desierto, no lo llamo en le palacio de faraón, lo llamo en el desierto.

Pero en la palabra de Dios podemos encontrar momentos en la vida de Moisés en los cuales se le salió el Moisés de Egipto, momentos en los cuales se comportó como el Moisés poderoso en palabras y en obras de Egipto, y no como el Moisés humilde del desierto que el Señor llamo para usarlo para su gloria.

Veamos esos momentos en los cuales se le salió lo Egipcio a Moisés

  1. SE LE SALIO LO EGIPCIO CUANDO HABLO CON FARAON ANTES DE CELEBRAR LA PASCUA (EXODO 11:4-9)

Las primeras palabras que Moisés dijo hablo en nombre de Dios, diciéndoles que el haría morir a todo primogénito de Egipto, pero no moriría ningún primogénito de Israel.

Pero al final del discurso Moisés dijo: “Vendrán a mi todos estos tus siervos e inclinados delante de mi dirán vete, tú y todo el pueblo que está debajo de ti y después de esto yo saldré…”

Moisés volvió a sentirse el hombre libertador y poderoso en palabra y en obras delante del cual tenían que postrarse los hombres porque el libertaria al pueblo que estaba debajo de él.

A Moisés por un momento se le olvido que el pueblo de Egipto no tenía que postrarse delante de el sino del Rey de Reyes que es nuestro Dios.

A Moisés se le olvido que el pueblo no estaba debajo de su mano, sino que estaba bajo la mano del Señor.

El texto nos dice porque Moisés hablo de esa manera (vs 8) salió muy enojado, no controlar su enojo lo hizo hablar con soberbia, con altivez.

El Señor le hizo ver algo muy importante a Moisés (vs 9) Faraón no lo oirá porque las maravillas de Dios se tenían que multiplicar en la tierra de Egipo. Eran las maravillas de Dios las que se harían, no las de Moisés!!

Ahora apliquemos este texto en nuestra vida:

Se nos sale lo egipcio cuando nos dejamos llevar por la soberbia, cuando hablamos con arrogancia y altivez.

Cuántas veces hemos dicho o escuchado estas frases

  • El jefe es el, pero el que manda acá soy yo…
  • El Pastor es el, pero al que siguen los hermanos es a mi…se nos olvida que las cristianos no tienen que seguir pastores ni hermanos, los cristianos tenemos que seguir a Cristo.
  • Aquí yo mando y se hace como a mí me da la gana…
  • Acá te tengo en mi mano y si te quiero destruir te destruyo…
  • Acá en la oficina, acá en la iglesia, las cosas salen mal porque el jefe o porque el pastor no hace como yo digo…

Recordemos que las palabras arrogantes no agradan a Dios (1 Samuel 2:3) las personas no quieren oír lo que nosotros hemos hecho, las personas no quieren oír lo que nosotros podemos hacer, nosotros tenemos que hablar de lo que Dios puede hacer, del poder de nuestro Dios.

Querido hermano o hermana que no se nos salga lo egipcio, que no se nos salga la arrogancia, que el Señor no tenga que llevarnos al desierto para quitar la soberbia de nuestro corazón, recuérdate de Moisés, el Señor no podía usar al Moisés de Egipto, el Señor uso al Moisés del desierto.

Nosotros tenemos que ser instrumentos para su gloria, no utilizar la gloria como un instrumento para exaltarnos nosotros.

  1. SE LE SALIO LO EGIPCIO CUANDO DIOS LE MANDO A SACAR AGUA DE LA ROCA (NUMEROS 20:7-12)

Cuando el pueblo de Israel tuvo sed y se quejaron contra Dios, el Señor les mando que le hablaran a la Roca para que saliera agua de ella.

Pero nuevamente Moisés con enojo en lugar de hacer lo que Dios le dijo que hiciera golpeo la roca dos veces.

Moisés les dijo al pueblo: ¿Os hemos hacer salir agua de esta peña? Se le olvido a Moisés que no era él ni su hermano quien sacaría el agua de la roca sino el Señor, se le olvido a Moisés que él era un instrumento de Dios, no era Dios, se le olvido que Dios no quiso usar al Moisés poderoso en palabras y en obras de Egipto.

Ese pequeño error le salió muy caro a Moisés, pues por ello el Señor no le permitió entrar a la tierra prometida (vs 12)

Apliquemos este pasaje a nuestra vida:

¿Cuantas veces nos hemos atribuido para nosotros mismos  las cosas que Dios hace?

Cuántas veces hemos dicho o hemos hablado en nuestro corazón:

  • Acá en esta casa hay comida porque yo trabajo
  • Esta empresa si yo me fuera quebraría
  • Esta iglesia no sería nada si yo no estoy, este ministerio no funcionaría si no estoy yo.

QUE NO SE NOS OLVIDE: ROMANOS 8:31 EL QUE NO PUEDE FALTAR NUNCA ES NUESTRO DIOS!!